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Territorios

Rianxo: el castillo que acabó siendo campanario

La fortaleza que Paio Gómez Chariño levantó en la desembocadura del Te fue derribada dos veces, sirvió de cárcel y acabó de cantera: con sus piedras se hizo el campanario de la parroquia. Alrededor, una villa de cabotaje, una torre medieval convertida en biblioteca y una calle con tres casas de escritores.

Rianxo

En 1737 se levantó el campanario de la iglesia de Santa Comba con piedras traídas de la fortaleza arruinada que hay a las afueras de la villa.2 Quien mire hoy la torre de la iglesia y después las ruinas junto a la playa de A Torre está viendo el mismo material en dos momentos de su vida. Rianxo funciona así: sus edificios se explican menos por lo que son que por aquello en lo que se convirtieron.

Una fortaleza en la desembocadura del Te

El Castelo da Lúa ocupa un promontorio en la desembocadura del río Te, junto al lugar de O Pazo, en el mismo saliente donde está el Porto do Pazo.1 Es el único yacimiento medieval conservado del concello.1 La documentación escrita indica que fue erigido, probablemente en el siglo XIII, por Paio Gómez Chariño, primer señor jurisdiccional de la villa.1

Su historia posterior es una sucesión de derribos. En 1426 el rey exigió a Paio Gómez de Soutomaior que demoliera la fortaleza por haberse edificado sin permiso del arzobispo de Santiago, orden que no se acató.2 Los irmandiños la derribaron hacia 1465, y el bisnieto del fundador, Suero Gómez de Soutomaior, la reedificó; en 1480 volvió a demolerla el gobernador real Fernando de Acuña.1 A partir de entonces las ruinas sirvieron de cárcel, la jurisdicción pasó al arzobispo compostelano y, en 1617, los visitadores del castillo dejaron constancia del estado ruinoso del conjunto.2

La torre del homenaje era el emblema del poder señorial, y por eso fue el objetivo principal de los irmandiños.2 Un siglo después de aquello, el edificio ya no era un símbolo de nada: era una cantera. Las piedras que sostenían el señorío acabaron sosteniendo las campanas de la parroquia.

Del fundador queda también una inscripción, la que lo identifica como el primer señor de Rianxo, el que ganó Sevilla y el que otorgó privilegios a la villa en 1304.2 Es la fórmula habitual de los epitafios señoriales, pero conviene leerla al lado de lo que ocurrió después: el linaje que obtuvo la villa por servicios en la conquista terminó enfrentado al arzobispo compostelano por el derecho a tener aquí una fortaleza, y perdió.

Conviene saber una cosa antes de bajar al yacimiento: lo que se conserva son restos, no un castillo visitable. El promontorio está integrado en el entorno del paseo marítimo y se llega a pie desde el centro por la orilla, de modo que la visita se entiende mejor como el final de un paseo que como una parada monumental. El interés está en la posición —el promontorio, el río, el puerto justo al lado— y en saber qué se llevó cada siglo.

Una villa de cabotaje

En el siglo XV, Rianxo era una pequeña villa costera que obtenía del mar la mayor parte de sus recursos, incluida en las rutas de cabotaje y bien situada respecto a la red de caminos terrestres.2 Esa doble condición explica el interés que despertó la fortaleza: quien controlaba el promontorio controlaba una escala.

En el mapa de la ría que levantó Pedro Teixeira en el siglo XVII aparecen recogidas tanto la villa como la fortaleza, ya referida entonces como «castillo viejo».2 El castillo había dejado de contar antes incluso de que dejara de estar en pie.

La posición sigue siendo la misma: fondo de la ría de Arousa, al lado del estuario del Ulla, en una zona protegida.6 Es agua de poco oleaje y mucha producción, y de ahí sale lo que se come en las tascas del puerto, que es donde se concentra la hostelería de la villa. El pescado y el marisco son, junto con la canción y las playas, lo que da nombre a Rianxo fuera de sus límites.6

Los cambios de dueño continuaron mucho después de que el edificio dejara de servir. En 1544 y 1547 la mitra de Santiago envió visitadores a tasar la fortaleza, y en 1738 un maestre de campo tomó posesión de ella en nombre del conde de Castronuevo.2 Es decir: un año después de que sus piedras estuvieran ya en el campanario de la parroquia, todavía había quien tomaba posesión formal del castillo. La propiedad sobrevivió al edificio.

Una torre convertida en biblioteca

El segundo edificio que cambió de oficio está en el centro. El pazo de Martelo se asienta sobre la torre medieval de Paio Gómez Chariño, del siglo XIV, y destaca por su fachada principal y por su balconada corrida; hoy alberga la Biblioteca Pública Municipal Castelao y diversos servicios educativos municipales.3 La misma familia que levantó el castillo de la desembocadura dejó aquí otra torre, y esa torre acabó bajo un pazo, y el pazo acabó prestando libros.

Preside el conjunto la iglesia parroquial de Santa Comba, de finales del siglo XV, con partes góticas, portada plateresca y torre y retablo barrocos.3 En la portada, el tímpano conserva relieves de Cristo y las jambas se dividen en dos tramos con doseles, con decoración de candelieri bajo las repisas y un rosetón sobre el conjunto; la torre, de planta cuadrada y tres tramos, es la del siglo XVIII.4 Es decir: la torre hecha con las piedras del castillo.

En el centro de la praza de Rafael Dieste hay además un cruceiro barroco de fuste largo y estilizado que conserva restos de policromía.3 Desde la praza de Castelao hasta aquí hay unos trescientos metros por la rúa do Medio o por la rúa de Abaixo.4 El casco entero se recorre andando en poco más de media hora, y esa escala corta es parte de lo que conviene entender antes de llegar.

Tres casas en la misma calle

La rúa de Abaixo alinea las casas de Castelao, Manuel Antonio y Rafael Dieste.5 La primera es una construcción de finales del siglo XIX y comienzos del XX en la que destacan los balcones y la galería, y en cuya cara sur se mantienen las conchas de vieira que servían de protección contra la lluvia; está declarada bien de interés cultural, es de propiedad privada y no admite visitas.5

Ese detalle constructivo dice más del lugar que cualquier placa: revestir con vieiras el muro expuesto era una solución corriente en una costa donde la lluvia llega de lado. La casa natal de Manuel Antonio, en la misma calle, está acondicionada como museo y fue el primer enclave abierto del proyecto que musealiza las casas de los tres autores; conserva muebles familiares, documentos originales y objetos personales.8

Quien quiera seguir esa pista tiene un itinerario municipal con más de treinta localizaciones señalizadas con placas de cerámica numeradas, entre ellas la casa consistorial, la praza de Castelao, la casa dos Aguirre —donde Castelao vivió y ejerció brevemente como médico— y el atrio de la iglesia de Asados.6 Conviene tomarlo como lo que es: una forma de recorrer la villa, no la razón de la villa. Rianxo existía antes de los tres, y lo que se ve al caminarla es sobre todo un puerto.

Ese itinerario, que dispone de mapa digital y textos explicativos en su propia web, termina en el atrio de la iglesia de Asados, ante uno de los cruceiros que Castelao dibujó para su libro sobre las cruces de piedra de Galicia.6 El detalle cierra bien el asunto: el escritor que hoy da nombre a la plaza principal dedicó un libro a catalogar precisamente este tipo de piedra labrada, la misma que aparece en la praza de Rafael Dieste y en los atrios de las parroquias del concello. Quien recorra Rianxo mirando cruceiros estará haciendo, sin saberlo, lo que hizo él.

El mar como oficio y como museo

Esa dedicación tiene su propio espacio expositivo. El Museo do Mar de Rianxo se dedica a los oficios y actividades relacionados con el mar, y hay además un aula dedicada a labores educativas sobre el medio marino.8 Son equipamientos pequeños, del tamaño de la villa, y su interés está en que documentan un trabajo que sigue ocurriendo a doscientos metros, en el muelle.

Los dos paseos marítimos organizan el resto de la visita. Uno une el centro con la playa de A Torre pasando junto a los restos del castillo, en la desembocadura del Te; el otro lleva desde el puerto hasta punta Fincheira y la playa de Tanxil.8 Son recorridos llanos y cortos, aptos para cualquiera, y permiten ver la ría en sus dos orientaciones sin necesidad de coche.

Fuera del casco: túmulos, hórreos y una ruta jacobea

El municipio se extiende tierra adentro por parroquias rurales con un patrimonio disperso. En Santa María de Leiro está el conjunto de las mámoas dos Campiños, seis túmulos catalogados como patrimonio cultural de Galicia.9 En Araño se conserva uno de los grandes hórreos del concello, que el Concello incluye habitualmente entre los objetivos de sus visitas guiadas junto a otros hórreos singulares del municipio.7

Rianxo forma parte también del itinerario jacobeo conocido como «A Orixe», que rememora la llegada del apóstol a Galicia.9 Conviene el matiz: esa llegada es tradición, no hecho histórico establecido, y la ruta conmemora un relato. Lo que sí es comprobable es la lógica de la propia vía, que sigue el fondo de la ría hacia el Ulla, el mismo corredor que utilizaban las embarcaciones de cabotaje.

Cuándo ir y qué comprobar antes

El servicio de información turística municipal funciona por temporada y se reparte entre varios puntos, entre ellos el de la praza de Castelao, en el Cuartel Vello, y la casa museo de Manuel Antonio, cada uno con sus propios días y horas.7 En los meses de verano el Concello programa además roteiros guiados con plazas limitadas y excursiones por mar.7 Las fechas, los puntos de encuentro y las condiciones de inscripción cambian cada año, así que conviene comprobarlos en la web municipal antes de organizar el día.

Fuera de temporada, la villa se recorre igual y los dos paseos marítimos siguen abiertos; lo que se reduce es la parte guiada y la apertura de los espacios museísticos, que en un municipio de este tamaño depende del calendario del propio Concello. Es la diferencia entre ver Rianxo y que te lo expliquen.

Queda una comprobación que hacer en el sitio, y no cuesta nada. Basta mirar de cerca el granito del campanario de Santa Comba y después bajar hasta las ruinas del promontorio, a un kilómetro largo del centro. Son dos edificios distintos hechos con la misma piedra, y entre uno y otro median trescientos años, un derribo real, una cárcel y una cantera.

Referencias

  1. Turismo de Galicia. Castelo da Lúa — emplazamiento en la desembocadura del río Te junto al Porto do Pazo, condición de único yacimiento medieval conservado del concello, erección probable en el siglo XIII por Paio Gómez Chariño, derribo irmandiño hacia 1465, reedificación por Suero Gómez de Soutomaior y demolición de 1480 por Fernando de Acuña.
  2. Concello de Rianxo. O Mar Feito Tradición: Castelo da Lúa — cronología del uso como cárcel, jurisdicción arzobispal, informe de ruina de 1617, construcción del campanario de la iglesia con piedras del castillo en 1737, papel de la torre del homenaje como objetivo de los irmandiños, orden real de derribo de 1426, condición de villa de cabotaje en el siglo XV y representación en el mapa de Pedro Teixeira.
  3. Concello de Rianxo. Un paseo por Rianxo — pazo de Martelo asentado sobre la torre medieval del siglo XIV y su uso actual como biblioteca pública municipal y servicios educativos, cruceiro barroco de la praza de Rafael Dieste y datación y estilos de la iglesia de Santa Comba.
  4. Turismo de Galicia. Igrexa de Santa Comba de Rianxo — descripción de la portada plateresca, el rosetón y la torre del siglo XVIII, y distancia desde la praza de Castelao por la rúa do Medio o la rúa de Abaixo.
  5. Turismo de Galicia. Casa de Castelao — cronología del edificio, balcones y galería, conchas de vieira en la cara sur como protección contra la lluvia, declaración como bien de interés cultural, propiedad privada sin visitas y presencia en la misma calle de las casas de Manuel Antonio y Rafael Dieste.
  6. Turismo de Galicia. Cinco planes para conocer Rianxo — situación del municipio en zona protegida de la ría de Arousa junto al estuario del Ulla, reconocimiento por su pescado, marisco, canción y playas, e itinerario de Castelao con localizaciones señalizadas mediante placas de cerámica numeradas, incluidas la casa consistorial, la casa dos Aguirre y el atrio de la iglesia de Asados.
  7. Concello de Rianxo. Área de Turismo — reparto del servicio de información turística entre la praza de Castelao (Cuartel Vello) y la casa museo de Manuel Antonio, programación estival de roteiros guiados con plazas limitadas, excursiones por mar y visitas guiadas a los hórreos singulares del municipio, entre ellos el de Araño.
  8. ArqueoTrip. Rianxo, conjunto monumental — casa museo de Manuel Antonio como primer enclave del proyecto de musealización de las casas de los tres autores y contenido de sus fondos, Museo do Mar de Rianxo y aula dedicada al medio marino, y recorrido de los paseos marítimos hacia la playa de A Torre y hacia punta Fincheira y la playa de Tanxil.
  9. Barbanza Arousa. Rianxo — conjunto de las mámoas dos Campiños en la parroquia de Santa María de Leiro, catalogado como patrimonio cultural de Galicia, y pertenencia del municipio al itinerario jacobeo «A Orixe».