Praza do Obradoiro: la plaza que se llama como el taller que la ocupó
Antes se llamaba Praza do Hospital, y hubo intentos de rebautizarla como Plaza Mayor y como plaza de Alfonso XII. Se quedó con el nombre del taller de canteros que ocupó el solar mientras se levantaba la fachada barroca, construida en buena medida para proteger el Pórtico de la Gloria de la lluvia.
Obradoiro significa taller. Durante décadas del siglo XVIII, este rectángulo estuvo lleno de bloques de granito, andamios de madera, herramientas y hombres picando piedra para levantar la fachada de la catedral. Los compostelanos empezaron a llamarlo por lo que era, y el apodo se impuso al nombre oficial.
Porque antes se llamaba Praza do Hospital, por el edificio que la cerraba al norte. Después hubo intentos de rebautizarla como Plaza Mayor y como plaza de Alfonso XII, y ninguno cuajó. La plaza más fotografiada de Galicia lleva el nombre de su propia obra en curso.
Antes de ser plaza era una cuesta
Conviene saber que este espacio no existía como tal. Lo que había era un desnivel por el que discurría un camino desde la Rúa do Franco hacia la Porta da Trinidade, en la muralla, y hacia la puerta de carros del hospital.
La catedral daba aquí a un descampado. Su fachada occidental medieval tenía dos torres románicas de altura desigual y una portada doble, y sus puertas permanecían abiertas día y noche, de modo que el Pórtico de la Gloria quedaba a la intemperie y visible desde fuera.
La plaza se fue formando por acumulación de edificios: primero el Hospital Real, a comienzos del siglo XVI; después el Colexio de San Xerome; más tarde la nueva fachada de la catedral y, finalmente, el Pazo de Raxoi, que cerró el conjunto en el siglo XVIII. Doscientos cincuenta años para hacer un rectángulo.
La fachada es, entre otras cosas, un paraguas
Esta es la explicación que suele faltar. El telón barroco que todo el mundo fotografía se levantó, en buena medida, para proteger lo que hay detrás.
El Pórtico de la Gloria, esculpido por el maestro Mateo en el último tercio del siglo XII, llevaba quinientos años expuesto a la lluvia y al viento del oeste, que en Santiago es el que trae el agua. Sumado al deterioro de la fábrica medieval y al deseo del cabildo de exhibir el poder apostólico con la retórica de la época, el resultado fue el encargo de una fachada nueva.
Fernando de Casas Novoa presentó el proyecto en 1738 y las obras se prolongaron hasta 1750, el año de su muerte; algunas fuentes retrasan la conclusión de los últimos remates bastante más. Lo que hizo fue montar un gran tríptico de piedra sobre la estructura medieval preexistente, sin derribarla. Debajo del barroco sigue habiendo románico.
Las torres son un buen ejemplo de esa superposición. La de las Campanas, a la derecha mirando desde la plaza, la había elevado José de la Peña de Toro en la segunda mitad del siglo XVII. La de la Carraca, a la izquierda, es posterior. Casas Novoa las igualó y las remató dentro de un mismo proyecto, hasta los setenta y cuatro metros que alcanzan hoy. Ambas se apoyan sobre basamentos medievales que el añadido barroco disimula.
En el centro, donde la fachada medieval tenía un rosetón, colocó un gran ventanal que ilumina la nave. Y en lo alto, la figura de Santiago vestido de peregrino, con sus discípulos Atanasio y Teodoro más abajo custodiando el sepulcro.
La doble escalinata que sube hasta las puertas es anterior, renacentista, y bajo ella está la cripta que a menudo se llama Catedral Vieja.
Cuatro edificios, cuatro poderes
La plaza suele explicarse como un mapa del poder compostelano, y la lectura funciona bien porque cada lado corresponde a una institución distinta.
Al este, la Iglesia. La catedral, con el Pazo de Xelmírez adosado a la izquierda —arquitectura civil de transición del románico al gótico, residencia del primer arzobispo— y las dependencias del claustro a la derecha.
Al norte, la peregrinación. El Hostal dos Reis Católicos. Los Reyes Católicos decidieron fundarlo tras peregrinar a Santiago, aportaron los fondos en 1499 y la construcción se desarrolló entre 1501 y 1511, con Enrique Egas al frente. Funcionó como hospital durante cuatro siglos. En 1953 el servicio sanitario se trasladó y al año siguiente reabrió como hotel de lujo, condición que mantiene: es uno de los establecimientos hoteleros en funcionamiento continuado más antiguos del mundo. Delante de la fachada hay una cadena de piedra que procede de las disputas de jurisdicción entre el hospital y el concello: marcaba dónde acababa la autoridad de cada uno.
Al sur, la universidad. El Colexio de San Xerome, fundado por el arzobispo Fonseca para acoger a estudiantes sin recursos y hoy sede del rectorado. Su portada es tardomedieval y procede de un edificio anterior: se desmontó y se volvió a montar aquí, lo cual explica que no encaje del todo con el resto de la fachada.
Al oeste, la administración. El Pazo de Raxoi, mandado construir en 1766 por el arzobispo Bartolomé Rajoy y Losada con un programa de usos bastante variado: seminario de confesores, casa para los niños del coro y cárcel civil y eclesiástica. Hoy alberga el ayuntamiento y la sede de la presidencia de la Xunta en la ciudad. Su soportal y sus columnas jónicas aportan la horizontalidad que equilibra la verticalidad de enfrente.
En el tímpano central de Raxoi hay un relieve en mármol blanco que representa la batalla de Clavijo, en la que según el relato tradicional el apóstol se apareció a caballo para ayudar a los ejércitos cristianos. Conviene saber que la historiografía no considera histórico ese episodio: es una construcción medieval posterior, útil para justificar tributos a la Iglesia compostelana. El relieve es un documento sobre el siglo XVIII, no sobre el IX.
Cómo verla
El acceso a la plaza es libre y permanente, y hoy es peatonal salvo taxis y carga y descarga.
Sobre la luz: la fachada mira al oeste, así que por la mañana está a contraluz y la piedra se aplana. La hora buena es la tarde, y muy especialmente la última media hora antes del anochecer, cuando el sol bajo entra de frente y saca todo el relieve del granito. Con lluvia también funciona, porque la piedra mojada gana contraste.
Sobre la gente: al mediodía llegan los peregrinos que han salido de Monte do Gozo por la mañana, y la explanada central se convierte en una sucesión de fotos de grupo. Primera hora del día y última de la tarde son otra cosa.
Sobre lo que se ve por dentro: el Pórtico de la Gloria y otros espacios del conjunto catedralicio requieren entrada y, en ocasiones, reserva previa, y las condiciones cambian por temporadas. Conviene consultarlo antes en la web del Museo Catedral. También cambia con cierta frecuencia cuál es la puerta habilitada para el acceso de visitantes.
Y una recomendación de recorrido. La plaza se entiende mejor si se ve al final y no al principio. Empezar por Praterías, que conserva la única fachada románica, permite comprobar de dónde partía el edificio antes de que el siglo XVIII lo envolviera. Después, dar la vuelta hasta aquí y mirar hacia arriba.
Los canteros que dieron nombre a este sitio recogieron sus herramientas hace más de dos siglos y medio. La plaza sigue llamándose como aquel taller, que es una manera bastante justa de recordar quién levantó la piedra.
Referencias
- El Correo Gallego — Origen del nombre de la Praza do Obradoiro — denominación anterior como Praza do Hospital, intentos fallidos de rebautizarla y configuración previa del espacio como camino en cuesta.
- El Correo Gallego — Praza do Obradoiro, centro emblemático — función de la fachada como protección del Pórtico de la Gloria, altura de las torres y usos sucesivos del Pazo de Raxoi.
- Compostela Histórica — Plaza del Obradoiro — descripción de la fachada medieval previa, puertas abiertas día y noche, elevación e igualación de las torres y colocación de la estatua de Santiago Peregrino.
- Catedral de Santiago — Fachada del Obradoiro — motivos del encargo, presentación del proyecto en 1738, integración de las torres preexistentes y sustitución del rosetón medieval.
- Fundación Jacobea — La plaza del Obradoiro — distribución de los cuatro edificios, estilos representados y origen de la portada del Colexio de San Xerome.
- Hostal dos Reis Católicos (Wikipedia) — dotación de fondos en 1499, construcción entre 1501 y 1511 con Enrique Egas, cuatro siglos de uso hospitalario y reapertura como hotel en 1954.
- Rutas con Historia — Plaza del Obradoiro y sus edificios — usos originales del Pazo de Raxoi, composición de su fachada y relieve de la batalla de Clavijo.
- Plaza del Obradoiro (Wikipedia) — correspondencia de los cuatro edificios con los cuatro poderes de la ciudad y situación actual del tráfico en la plaza.